
Qué ver en Costa Adeje y Los Cristianos si te interesa algo más que la playa
La zona turística del sur de Tenerife se la reparten dos municipios. Costa Adeje pertenece a Adeje y Los Cristianos a Arona, y el límite pasa por la costa: las playas de Troya todavía son de Adeje, y el paseo Francisco Andrade Fumero, en Las Américas, ya es de Arona.
Si solo tienes un día para el sur que hay más allá de la playa, este orden funciona: por la mañana, el sendero del Barranco del Infierno (solo con reserva previa); después, el casco antiguo de Adeje con la iglesia de Santa Úrsula y los restos de la Casa Fuerte; por la tarde, un paseo por la costa desde La Caleta, y al caer el día, el puerto de Los Cristianos, con la Montaña de Guaza sobre la ciudad.
En invierno también es un buen plan. La web de turismo del Ayuntamiento de Adeje da una temperatura media de 22 grados en invierno, pero añade que al atardecer y por la noche puede refrescar, así que lleva siempre una capa fina.
El casco antiguo de Adeje: iglesia, plaza y la ruta del agua
El Barranco del Infierno corona el casco antiguo, y no es solo paisaje. Su caudal, casi perpetuo, daba agua al pueblo en un sur árido por naturaleza, y el ayuntamiento sigue organizando en torno a esa agua el paseo por el centro.
La iglesia de Santa Úrsula. En su lugar ya había una ermita en la primera mitad del siglo XVI, una de las primeras construcciones religiosas del sur, levantada posiblemente en los años siguientes a la conquista de 1496. La primera referencia escrita está en el testamento de María de Lugo, de 1530. La Real Cédula del 10 de abril de 1560 la convirtió en parroquia. Las dos naves de la iglesia son de épocas distintas: la izquierda es del siglo XVI, y la nave principal y la capilla mayor las añadieron los marqueses de Adeje en el siglo XVII. Fíjate en la techumbre mudéjar de madera, en los esgrafiados de la parte alta de los muros exteriores y en la espadaña, en cuyo centro un pequeño pedestal sostiene la cabeza de un idolillo, algo poco frecuente en la arquitectura canaria. Desde 2017, la iglesia es Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, con su propio entorno de protección.
La Plaza de España. El arquitecto canario Fernando Menis remodeló y amplió la plaza en 2011. El campanario de 27 metros se levanta sobre el antiguo osario de la villa, y la parte baja de la plaza se abre al Barranco del Infierno. La reforma ganó en la quinta edición del World Architecture Festival la categoría de edificios antiguos y nuevos (New and Old).
La Calle Grande y la ruta del agua. La calle principal acompañaba antiguamente un canal tallado en la toba por el que corría el agua del manantial del barranco. Los laureles de Indias que la bordean vienen de una Fiesta del Árbol: se plantaron el 10 de diciembre de 1911, por iniciativa del médico del pueblo, Manuel Fernández Piñeiro. Con el nombre de Ruta del Agua, el ayuntamiento ha unido las fuentes, los molinos y los canales por los que el agua bajaba en otro tiempo desde el barranco hasta el mar. En la calle de Los Molinos está la fuente de Los Tres Chorros, de 1890: desde aquí se llevaba el agua a las casas en cacharros y a lomos de burro, muchas veces a cargo de las aguadoras, las mujeres que la transportaban. Los puntos de la ruta los tienes en la página de la Ruta del Agua del ayuntamiento.
La iglesia del convento franciscano. Del convento fundado en 1679 solo queda la iglesia; es del ayuntamiento y acoge bodas civiles y conciertos de música clásica.
Al llegar al pueblo te recibe la estatua del mencey Tinerfe el Grande. Según la historiografía, desde aquí gobernó toda la isla aproximadamente un siglo antes de la conquista, y sus hijos se repartieron después la isla en los distintos menceyatos. Más sobre esto: El mapa invisible de Tenerife: los nueve menceyatos. Si quieres pasar también por el mercado del agricultor del pueblo, aquí tienes la ficha del mercado de Adeje, y sobre qué día abre cada mercado de Tenerife escribimos aquí: Mercadillos del agricultor de Tenerife: qué día abre cada uno.
La Casa Fuerte: azúcar, piratas y un incendio
Frente a la iglesia, sobre un altozano que domina la costa, está la Casa Fuerte, la antigua casa fortificada de la familia Ponte. A mediados del siglo XVI funcionó aquí el último ingenio de azúcar de la isla, movido por el agua del Barranco del Infierno, y fue el que más producía de toda Tenerife. En 1553, Pedro de Ponte pidió permiso para construir una fortificación contra los ataques piratas que asolaban la costa; lo obtuvo en 1555, y en 1556 la casa ya estaba en pie. Durante tres siglos fue el centro político, económico y social del señorío de los Ponte. A su archivo, el historiador Viera y Clavijo lo llamó «el Tesoro de las Canarias».
El edificio está protegido como monumento desde 1986. El 9 de abril de 1902, un incendio lo destruyó casi por completo; se salvó la mayor parte del archivo, que pasó al Museo Canario. En 2019, la asociación Hispania Nostra lo incluyó en su Lista Roja de patrimonio en peligro. Desde entonces, uno de los propietarios ha rehabilitado la zona sureste: el torreón de los cañones y la pólvora, el aljibe que hay debajo, la planta baja y la bagacera, el patio donde se secaba al sol el bagazo de la caña. Esa parte salió de la Lista Roja el 25 de junio de 2024. El palacio, el ingenio, el archivo y la gran cocina con esgrafiados siguen en ruinas. En 2022, el ayuntamiento inició el expediente de expropiación del edificio.
La parte rehabilitada se puede visitar gratis. Comprueba el horario antes de ir; los detalles están en la ficha de la Casa Fuerte.
Barranco del Infierno: solo con reserva previa
El Barranco del Infierno es una Reserva Natural Especial. Se protegió en 1987 como parte del Parque Natural del Macizo de Adeje, recibió su categoría actual en 1994 y ocupa 1824,1 hectáreas. A la reserva pertenece también el Roque del Conde, una de las rocas de cima plana más reconocibles del paisaje del suroeste.
El sendero sale del punto más alto de la calle de Los Molinos, a 350 metros, y sigue el antiguo camino de pastores: pasa junto a miradores, colmenas y un viejo molino, y después avanza por un cauce cada vez más estrecho, entre paredes verticales, hasta llegar a una cascada. Ida y vuelta son unos 6,5 kilómetros, y según la entidad que lo gestiona, unas tres horas. Abajo crecen cardones y tabaibas, más arriba dragos y, en lo más alto, pino canario. Cerca de la cascada, en el lugar llamado La Tornadera, todavía se ve el comienzo del canal que mandó construir Pedro de Ponte para llevar el agua del barranco hacia abajo.
Las normas las tienes en la web oficial de reservas; lo esencial:
Sin reserva no entras. El acceso es limitado y hay que reservar con antelación en barrancodelinfierno.es; el portal turístico del Ayuntamiento de Adeje también te manda allí. La entrada no se reembolsa en ningún caso.
Edad y equipo. Los menores de cinco años no pueden entrar, y los menores de dieciséis, solo acompañados por un adulto. El calzado para terreno pedregoso es obligatorio, y el casco que te dan en el punto de encuentro hay que llevarlo puesto todo el tiempo. Las chanclas de playa no sirven, y lleva bebida de reserva.
No se puede entrar con animales, ni salirse del camino principal. Está prohibido bañarse en el cauce y en la cascada.
Con viento o lluvia no se puede entrar, porque los desprendimientos son frecuentes. Si por eso cierran el barranco, respeta el cierre.
Los turnos de acceso cambian según la época del año. Consulta las horas exactas en la web oficial.
Desde la zona turística, Adeje está a unos quince minutos en guagua; en el pueblo, el camino hacia el barranco está señalizado. Los horarios, en titsa.com. Aquí tienes la ficha del Barranco del Infierno.
La costa a pie: de La Caleta a Troya
Por la costa de Costa Adeje corre un paseo de unos seis kilómetros, siempre junto al mar, desde el pueblo pesquero de La Caleta hasta la Plaza de Troya. Por el camino pasas por la playa del Duque, Duque Norte, Fañabé, Torviscas, La Pinta y las dos playas de Troya. Por la mañana lo recorren corredores y paseantes, y al atardecer el sol se pone detrás de la silueta de La Gomera.
La Caleta. Su nombre recuerda que fue refugio de pescadores, y el antiguo muelle pesquero sigue en el centro del pueblo. Es una franja estrecha y rocosa al abrigo de la bahía, con muchos restaurantes de pescado; sus zonas de baño son La Puntilla, La Punta, El Cabezo y El Muelle (o Varadero), y a los residentes les gusta mucho bañarse aquí. Por las rocas camina con calzado adecuado y cuidado con los erizos. El gran cartel de bienvenida del nuevo Mirador de La Caleta es un sitio muy fotografiado, y desde aquí, además del mar y La Gomera, se ve el Roque del Conde.
Mirador de La Paloma. Está entre La Enramada y El Beril, y mira al Atlántico y a La Gomera. Al final del mirador sales a una plataforma elevada sin barandilla, así que con niños, cuidado. Debajo está la playa de La Enramada.
Mirador de El Bufadero. Aquí las olas entran en una oquedad submarina, y el agua y el aire salen con fuerza por la abertura de arriba. El fenómeno solo se ve con mar revuelta o con marea alta; con el mar en calma, aquí no hay nada que esperar.
Playa del Duque. Está junto al Gran Hotel Bahía del Duque, en una de las zonas más nuevas de Costa Adeje, rodeada de edificios de estilo rústico, zonas verdes y paseos, y tiene silla anfibia (sin servicio de apoyo al baño). Aquí tienes la ficha de la playa del Duque. Cerca están el mirador y la escultura de bronce de Javier Pérez Ramos, que recuerdan a un socorrista de Adeje que el 31 de marzo de 1998 sacó del mar a una turista, pero a él se lo llevó una ola. Sobre los peligros del mar en el sur escribimos aquí: Seguridad en Tenerife: lo que conviene saber.
Fañabé, Torviscas y Troya. Los turistas británicos bautizaron un tramo del paseo como Paseo de Los Geranios, por la cantidad de geranios que hay. Desde el Mirador de Salytien ves la playa de Fañabé y el puerto deportivo de Puerto Colón; la playa vecina es la playa de Torviscas. El paseo termina en las playas de Troya, las más veteranas de Costa Adeje.
Si quieres elegir playa, aquí hemos reunido las mejores de la isla: Las mejores playas de Tenerife.
Los Cristianos: de pueblo pesquero a ciudad portuaria
Los Cristianos empezó en el siglo XVI como una pequeña aldea de pescadores, con un puerto desde el que se exportaban los productos de la zona. Entre los siglos XVII y XIX sufrió muchos ataques piratas, y el puerto actual se construyó en 1934 y se amplió en 1971. Hoy el Ayuntamiento de Arona lo describe como uno de los puertos con más tráfico de pasajeros de España: de aquí salen los ferris a La Gomera, La Palma y El Hierro. Las fichas de las navieras: Fred. Olsen Express y Baleària (Naviera Armas). Si te apetece una escapada a la isla de enfrente: Qué ver en La Gomera.
Del puerto también salen barcos para ver ballenas y delfines, igual que del puerto de Las Galletas, el otro pueblo pesquero de Arona. Antes de reservar, lee cómo reconocer una salida responsable: Avistamiento de ballenas y delfines en Canarias.
La ciudad tiene tres playas, todas con accesos adaptados:
Playa de Los Cristianos. Arena dorada, 345 metros de largo y 80 de ancho, con aguas tranquilas. Ficha.
Playa de Las Vistas. A 150 metros de la anterior, con arena fina y dorada y ambiente familiar. Ficha.
Playa del Camisón. La protegen dos diques, así que es buena opción con niños pequeños. Ficha.
Más allá de la playa están las tiendas de las calles peatonales, la Plaza Virgen del Carmen, donde se celebran las fiestas locales, y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen. En Las Américas, desde el paseo Francisco Andrade Fumero, ya en Arona, se ve La Gomera en los días despejados.
Montaña de Guaza: el monte protegido sobre la ciudad
Sobre Los Cristianos, por el este, se alza un macizo ancho y áspero. La Montaña de Guaza está en el extremo más meridional de la isla, al noroeste de la Punta de Rasca, y junto con Las Mesas forma un Monumento Natural de 725,7 hectáreas. Está protegida desde 1987, y su límite oeste es el propio Los Cristianos y el mar.
Geológicamente es un domo extrusivo, y las Mesas de Guaza son las coladas de lava que lo acompañan. En los acantilados marinos crían aves marinas, y en la montaña viven varias especies amenazadas: el alcaraván, el escarabajo Pimelia canariensis y la planta Echium triste nivariense, y además hay una población notable del lagarto gigante Gallotia intermedia. Sobre otro lagarto gigante canario, el de El Hierro, escribimos aquí: El lagarto gigante de El Hierro. En las Mesas de Guaza se han encontrado también enterramientos prehispánicos, y desde al menos finales del siglo XVII se sacaba aquí piedra que se usó en iglesias y casas señoriales de Tenerife y La Gomera, y que llegó incluso a Cuba.
La web de turismo de Arona describe una ruta de travesía: sale de la falda norte de la montaña, junto a la carretera TF-6223, sube a la cima, a 430 metros, baja por la ladera sur hasta la playa del Callao, junto al acantilado, y tras 6,5 kilómetros termina en Los Cristianos. La ruta en la web de turismo de Arona. Según las normas del espacio protegido, se puede caminar por los senderos y las pistas; en las zonas de mayor protección está prohibido salirse del camino habilitado, el perro tiene que ir atado, y encender fuego no está permitido en ningún sitio.
Si te queda un día más
Roque del Conde. Esta roca volcánica de unos mil metros pertenece a la reserva del Barranco del Infierno, pero el camino empedrado empieza en el vecino municipio de Arona, por la ladera este, y sube entre antiguos bancales de cereal. Arriba hay una meseta plana desde la que ves la costa sur y La Gomera. En el camino no hay sombra, así que con mucho calor piénsatelo bien antes de salir. Su otro nombre, Roque de Ichasagua, recuerda al mencey alzado que resistió todavía varios años después de la conquista de 1496. Sobre los senderos señalizados en general escribimos aquí: Senderos homologados en Canarias.
El casco histórico de Arona. El casco antiguo del pueblo de Arona es Bien de Interés Cultural desde el 3 de abril de 2006. En el centro está la iglesia de San Antonio Abad, del siglo XVIII, levantada sobre una ermita anterior, con la imagen del Cristo de la Salud; alrededor, calles adoquinadas y casas señoriales.
Las Galletas. En el pueblo pesquero de Arona, la playa de arena negra volcánica mira al muelle de los pescadores, que venden sus capturas en la lonja del puerto. Aquí tienes la ficha de la playa de Las Galletas.
Para un día de lluvia: Qué hacer en Tenerife cuando llueve. En guagua: Canarias sin coche. Arona está cerca del aeropuerto de Tenerife Sur; sobre la llegada escribimos aquí: Del aeropuerto al alojamiento.
En resumen
Costa Adeje pertenece a Adeje y Los Cristianos a Arona; el límite entre los dos municipios pasa por la costa.
La parte rehabilitada de la Casa Fuerte se visita gratis; mira el horario antes de ir.
Al Barranco del Infierno solo se accede con entrada reservada, con casco, con buen calzado y a partir de cinco años; con viento o lluvia puede estar cerrado.
El paseo de la costa de La Caleta a Troya tiene unos seis kilómetros, y al atardecer es cuando más luce.
Del puerto de Los Cristianos salen ferris y barcos para ver ballenas, y en la Montaña de Guaza camina solo por los senderos habilitados.
Fuentes: Ayuntamiento de Adeje (adeje.es): páginas de la iglesia de Santa Úrsula, la Casa Fuerte, el convento franciscano, los puntos de la Ruta del Agua (los árboles de la Calle Grande, la fuente de Los Tres Chorros, los molinos, el canal del barranco), las playas y la Casa del Cura; portal turístico de Costa Adeje (costa-adeje.es): miradores y paseos, playas, iglesias, plazas, arte urbano, naturaleza, Barranco del Infierno, Roque del Conde, información práctica; web oficial de reservas del Barranco del Infierno (barrancodelinfierno.es): el sendero y las normas de uso; Cabildo de Tenerife, plan de gestión de la ZEC Barranco del Infierno (ES7020051); Gobierno de Canarias, Boletín Oficial de Canarias: protección de la Casa Fuerte (2004) y de la iglesia de Santa Úrsula (Decreto 162/2017), normas de conservación del Monumento Natural de Montaña de Guaza (2008); Patronato de Turismo de Arona (arona.travel): situación de Arona, Los Cristianos y sus playas, Las Galletas, el casco histórico de Arona, el paseo Francisco Andrade Fumero, la ruta de la Montaña de Guaza; Hispania Nostra, Lista Roja / Lista Verde: la zona sureste de la Casa Fuerte; Diario de Avisos (2023): la expropiación de la Casa Fuerte; TITSA.
Foto de portada (recortada): barcas de pesca en el puerto de Los Cristianos, en febrero de 2012. Bengt Nyman, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons.

