
GR, PR y SL: cómo se leen las marcas de los senderos canarios
Vas por un sendero canario y en una piedra aparecen dos rectángulos pintados, uno blanco encima de otro amarillo. Doscientos metros más allá, los mismos colores forman una especie de codo. Y en un desvío que parecía razonable, una equis.
No son marcas decorativas ni pintadas de alguien. Es un idioma, y se lee en cinco minutos. Saberlo cambia bastante cómo caminas por estas islas.
Las tres letras: GR, PR y SL
Un sendero homologado lleva una sigla que te dice, antes de empezar, en qué te estás metiendo. La clasificación es por longitud:
GR (Gran Recorrido): más de 50 kilómetros. Marcas blanco y rojo. Son rutas de varias jornadas, pensadas para hacerse por etapas.
PR (Pequeño Recorrido): entre 10 y 50 kilómetros. Marcas blanco y amarillo. La mayoría se hacen en un día.
SL (Sendero Local): menos de 10 kilómetros. Marcas blanco y verde. Paseos cortos, muchas veces circulares.
Las siglas y los colores no son de uso libre: están registrados en la Oficina Española de Patentes y Marcas a favor de la federación española de deportes de montaña. Si un sendero las lleva, es porque ha pasado un proceso de homologación.
Cómo se leen las marcas de pintura
Con tres señales te apañas en todo el recorrido:
Dos rectángulos paralelos, uno sobre otro: continuidad. Vas bien, sigue recto.
Una equis: dirección equivocada. Ese camino no es el sendero, aunque parezca el bueno.
Dos trazos que forman un ángulo: cambio de dirección. La marca gira hacia el lado por el que hay que seguir.
La regla práctica que se aprende sola: si llevas un buen rato sin ver una marca, no sigas inventando. Vuelve a la última que viste. Perderse en estas islas casi nunca empieza con un error grande, sino con cinco minutos de "esto tiene que ir por aquí".
Qué significa que un sendero esté homologado
Homologado no quiere decir fácil. Quiere decir revisado: alguien ha medido el trazado, ha comprobado que el terreno permite el paso, ha instalado la señalización y se ha comprometido a mantenerla.
Eso te da tres cosas concretas: un trazado que existe de verdad, una señalización coherente de principio a fin, y un responsable al que le corresponde repararla.
Lo que no te da es dificultad baja, ni protección frente al tiempo, ni que el sendero esté abierto hoy. En Canarias los cierres por viento, desprendimientos o incendios son frecuentes, y una ruta homologada se cierra igual que cualquier otra.
El caso canario: una red por isla, y el GR 131
Aquí conviene decir algo que no se explica en casi ninguna guía: la red no es la misma en todas las islas. Cada cabildo insular gestiona la suya, y el nivel de homologación, el mantenimiento y hasta la nomenclatura varían de una isla a otra.
Lo que sí funciona como hilo común es el GR 131, el sendero de largo recorrido que atraviesa las islas de punta a punta y que en varias de ellas forma la espina dorsal del senderismo insular.
Por eso una recomendación sencilla antes de salir: busca la ficha oficial de la ruta en la web del cabildo de la isla donde estás, no una descripción genérica. Ahí es donde aparecen los cierres y los cambios de trazado.
Los senderos que necesitan permiso
Dos casos que sorprenden a mucha gente, porque no dependen de la señalización sino de una autorización previa:
El descenso del barranco de Masca, con reserva y equipo obligatorio.
El acceso al pico del Teide por encima de los 3.555 metros, que se explica en la guía del permiso y el teleférico.
Y si el plan es caminar sin coche, encadenando guaguas y senderos, lo tenemos desarrollado en la guía de Canarias sin coche.
Antes de cualquier ruta larga, merece la pena repasar lo que conviene saber sobre seguridad. La mayoría de los rescates de montaña en las islas no empiezan por una caída, sino por salir tarde y quedarse sin luz.
Fuentes
Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada, protocolo de homologación de senderos GR, PR y SL, y señalización de senderos homologados.
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Programa de Caminos Naturales (GR 131).


