
La Virgen de la Peña, la fiesta grande de Fuerteventura
Fuerteventura es la isla de los espacios abiertos, y por eso llama tanto la atención lo que pasa cada septiembre: la isla entera se concentra en un valle estrecho del interior, en un pueblo pequeño llamado Vega de Río Palmas, para acompañar a una imagen que cabe en dos manos.
Una talla que cabe en dos manos
La imagen de la Virgen de la Peña es de alabastro, y mide poco más de veinte centímetros. Representa a la Virgen con el Niño sentado en su regazo, y está tallada siguiendo los cánones del gótico francés.
Ese detalle es la pista de su origen. No se hizo aquí: llegó desde Europa en el siglo XV, en el contexto de la conquista normanda de la isla. Se considera una de las imágenes marianas más antiguas del archipiélago, solo por detrás de la Virgen de las Nieves de La Palma.
Merece la pena pararse en el contraste. Fuerteventura es una isla de horizontes largos, casas bajas y piedra seca. Y su símbolo religioso más importante es una pieza pequeña, delicada y de importación, que ha sobrevivido seiscientos años en ese paisaje.
El barranco y el hallazgo
La parte que hace memorable esta devoción no es la talla, sino dónde apareció.
La tradición sitúa el hallazgo hacia mediados del siglo XV, en un barranco cercano, y lo atribuye a dos frailes franciscanos del convento de Betancuria, entre ellos el que después sería conocido como San Diego de Alcalá. El relato habla de luces extrañas vistas por pastores, de una búsqueda barranco arriba y de la imagen encontrada al pie de una peña.
De ahí viene el nombre: de la peña, de la roca.
Como en casi todas las devociones isleñas, hay una capa de leyenda y otra de historia, y no siempre se dejan separar. Lo que sí es comprobable es que el sitio existe, se puede caminar y sigue siendo uno de los paseos más bonitos del interior de Fuerteventura, cerca del embalse de Las Peñitas.
Qué pasa en la fiesta
La celebración se concentra en la tercera semana de septiembre, y el pueblo cambia de tamaño durante unos días.
Lo que la estructura es esto:
La romería ofrenda, el momento más multitudinario, con romeros y grupos folclóricos recorriendo el camino hasta el santuario y llevando productos de la tierra.
La función religiosa y el traslado de la imagen, el día grande.
La lucha canaria, que en Fuerteventura tiene un peso especial y suele cerrar los actos.
Ese último punto no es un añadido menor. La lucha canaria es deporte tradicional del archipiélago, y en las fiestas de La Peña es parte del programa, no un espectáculo turístico.
Cómo llegar y qué esperar
Vega de Río Palmas está en el municipio de Betancuria, en el interior montañoso de la isla. Se llega por carreteras estrechas y con curvas, en un paisaje que no se parece nada a la costa por la que la mayoría de la gente conoce Fuerteventura.
Dos cosas prácticas:
El aparcamiento es el cuello de botella. Es un pueblo pequeño recibiendo a una isla entera. Llega con margen y cuenta con caminar.
La carretera es de montaña. No es difícil, pero no es de ir con prisa, y menos de noche.
No damos programa detallado aquí a propósito: cambia cada año y se publica con poca antelación. La referencia buena es la institucional de la isla, y nuestra agenda recoge los actos según se confirman.
Si vas, aprovecha el interior
Mucha gente visita Fuerteventura sin salir de la costa, y se pierde exactamente la parte donde ocurre esto. Si subes a la fiesta, vale la pena dedicarle el día entero a la zona: Betancuria fue la primera capital de la isla, y el paisaje de esa franja central no se parece al del resto.
Lo tienes desarrollado en qué ver en Fuerteventura, y los sitios que vamos recogiendo isla por isla están en la guía.
Si además te interesan las fiestas patronales como fenómeno, y no solo esta, en la guía de fiestas y romerías explicamos cómo funcionan y qué esperar de ellas. Y si quieres compararla con la mayor de todas, ahí está la de la Virgen de Candelaria en Tenerife.
Foto de portada: JensKunstfreund, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons.
