
Qué ver en Puerto de la Cruz
Puerto de la Cruz no se parece al sur de Tenerife, y esa es exactamente la razón para venir. Es una ciudad, no un complejo: tiene casco viejo, plaza con gente sentada, puerto pesquero en funcionamiento y calles que se recorren andando. También tiene el mar más bravo y el cielo más cambiante de la isla.
La ciudad que inventó el turismo en Canarias
Esto no es marketing: es cronología. Mientras el sur de la isla era terreno seco y despoblado, aquí ya llegaban visitantes en el siglo XIX, sobre todo británicos, atraídos por el clima del valle de La Orotava y por la fama de la zona como lugar de reposo.
Esa historia se nota en la ciudad. Hay edificios señoriales, hoteles con décadas encima y una manera de tratar al visitante que no es de ayer. También explica por qué el casco no está diseñado alrededor de una playa: se construyó antes de que la playa fuese el motivo del viaje.
El casco: la plaza y el puerto viejo
El corazón de la ciudad es la plaza del Charco, con sus laureles de Indias, y a partir de ahí todo se hace andando.
A un lado queda el puerto pesquero, que sigue siendo pequeño y real, con barcas varadas y edificios antiguos alrededor, entre ellos la vieja casa de la aduana, de las construcciones más antiguas que quedan en pie aquí.
Es un tramo corto pero denso: en diez minutos de paseo pasas de la plaza al muelle, y del muelle a los miradores sobre las rocas donde rompe el mar. Si el día está movido, ese espectáculo es gratis y no defrauda.
El lago de Martiánez
Es la postal de la ciudad, y una decisión urbanística inteligente: como el mar aquí rompe fuerte y bañarse en la costa no siempre es razonable, se construyó un complejo de piscinas de agua de mar frente al océano, con la firma de César Manrique.
Merece la pena verlo aunque no te bañes, porque es la misma idea que Manrique aplicó en Lanzarote: intervenir el paisaje sin taparlo, con volcánico, blanco y agua.
Si lo tuyo son las piscinas naturales de verdad, sin cemento, la isla tiene bastantes y las recogimos en los mejores charcos y piscinas naturales de Tenerife.
Las playas: arena negra y viento
La playa urbana es Playa Jardín, de arena negra volcánica, con palmeras y jardines detrás, otra intervención de Manrique en la ciudad.
A poca distancia, y bajando un camino, está la playa del Bollullo, mucho más salvaje, encajada entre acantilados de tierra roja. Es de las más fotografiadas del norte y también de las más traicioneras cuando hay mar de fondo.
Ese es el aviso serio de esta zona: el norte no es el sur. Aquí el oleaje puede ser fuerte, y la bandera hay que mirarla siempre. El resto del catálogo de playas de la isla está en las mejores playas de Tenerife.
El jardín botánico
En la parte alta de la ciudad está el Jardín de Aclimatación de La Orotava, fundado en el siglo XVIII por orden real con una idea muy concreta: aclimatar aquí las plantas traídas de América y Asia antes de llevarlas a la península.
No es un parque bonito sin más, es un experimento científico de hace más de doscientos años que sigue en pie. Se ve en menos de una hora y es una de las visitas más agradecidas de la ciudad, sobre todo si el día viene nublado.
Cuándo ir, y el asunto del tiempo
Aquí hay que ser honesto. Puerto de la Cruz está en la vertiente norte, y eso implica más nubes y más humedad que en el sur, sobre todo a media mañana. Mucha gente que se aloja aquí se lleva la sorpresa.
Lo que hay que entender es que ese mismo clima es lo que hace verde al valle, lo que sostiene el jardín botánico y lo que mantiene la ciudad templada cuando el sur aprieta. No es peor tiempo, es otro tiempo, y está explicado en la guía de microclimas.
Sobre el calendario: la ciudad tiene fiestas repartidas por el año, incluidas algunas muy concurridas en verano y celebraciones de otoño con mucha afluencia. Los programas los vamos recogiendo en la agenda.
Cómo moverte
Buena noticia: esta es una de las pocas ciudades de la isla donde el coche estorba más de lo que ayuda. El casco es peatonal en buena parte, el aparcamiento es incómodo y todo lo importante está a distancia de paseo.
Además está bien conectada por guagua con La Orotava, La Laguna y Santa Cruz, lo que la convierte en una base razonable si no quieres conducir. Cómo funciona eso en la práctica está en Canarias sin coche.
Y si quieres encajar la ciudad dentro de un plan más amplio de la isla, en qué ver en Tenerife está el resto, y los sitios concretos los vamos sumando en la guía.
Foto de portada: Clemenspool, CC0 1.0, vía Wikimedia Commons.


