Castillo de San Miguel
Fortaleza del siglo XVI en Garachico, Tenerife, que escapó de la erupción de 1706.

El Castillo de San Miguel es una pequeña fortaleza del siglo XVI que preside el frente marítimo de Garachico, en el noroeste de Tenerife. Fue levantado para defender lo que entonces era el puerto más importante de la isla, un enclave próspero volcado en el comercio atlántico durante los primeros siglos tras la conquista.
Logró escapar de la devastadora erupción volcánica de 1706, que sepultó el puerto y buena parte de la villa bajo la lava. Hoy este robusto testigo de piedra permite recordar la historia de Garachico y disfrutar de la vista sobre el océano desde sus muros, convertido en símbolo de la resiliencia del pueblo.
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