
La Virgen de los Dolores, la fiesta grande de Lanzarote
Hay fiestas que se entienden mirando el cartel. Esta no. Para entender por qué el 15 de septiembre es festivo en toda Lanzarote, y por qué ese día la isla se vacía hacia un pueblo de poco más de mil habitantes, hay que retroceder casi trescientos años, a la época en la que un tercio de la isla desapareció bajo la lava.
Una promesa hecha mientras la isla ardía
Entre 1730 y 1736, Lanzarote vivió una de las erupciones más largas y destructivas de las que hay registro en Europa. No fue un episodio de días: fue una crisis volcánica que duró seis años y que sepultó pueblos enteros, tierras de cultivo y caminos. Lo que hoy es el Parque Nacional de Timanfaya es el resultado de aquello.
La tradición cuenta que, en medio de la crisis, los vecinos salieron en procesión con la imagen de la Virgen y prometieron levantarle una ermita si la lava se detenía. Cuenta también que uno de ellos clavó una cruz de madera en el suelo y que la colada se paró justo allí.
Lo que sí está documentado es la consecuencia: la promesa se cumplió. Primero con una capilla pequeña, terminada en 1781. El santuario que se visita hoy es posterior, de 1862.
Por qué la llaman la Virgen de los Volcanes
El segundo nombre no es decorativo, y tiene fecha. En 1824 Lanzarote volvió a temblar: entró en erupción otro volcán, y los vecinos repitieron lo que habían hecho sus bisabuelos. Volvieron a salir en procesión.
Desde entonces se la conoce como Virgen de los Volcanes, y es la patrona de la isla.
Ahí está la diferencia con otras fiestas patronales del archipiélago. Aquí la devoción no nace de una aparición ni de un hallazgo, sino de un miedo muy concreto y muy físico: el de una población que vio cómo se abría la tierra y no sabía dónde iba a parar. Si te interesa cómo funcionan estas celebraciones en general, lo explicamos en la guía de fiestas y romerías.
Qué pasa en Mancha Blanca esos días
La fiesta no es un solo día, aunque el grande sea el 15. En las jornadas previas el pueblo se llena de actos, y el ambiente cambia por completo respecto al resto del año.
Lo que marca el ritmo es esto:
La romería ofrenda, el momento más multitudinario: los romeros salen andando hacia la ermita, muchos con trajes tradicionales, y llevan productos de la tierra como ofrenda. Cuidado con la fecha: la romería no se hace el día 15, sino un sábado, y ese sábado cambia cada año.
El día 15, la función religiosa y la procesión, con la isla entera de fiesta.
Los actos de folclore, repartidos por los días anteriores, con grupos de toda Lanzarote y de fuera.
Una cosa que conviene saber: buena parte de la romería se hace de noche o al atardecer, cuando el calor afloja. No es un acto de mañana.
La feria de artesanía, la otra mitad de la fiesta
Junto al santuario se monta la feria insular de artesanía de Lanzarote, y dura varios días. Para mucha gente de la isla es el motivo real de subir.
No es un mercadillo de recuerdos. Es el sitio donde se ve trabajar a artesanos de la isla, con oficios que fuera de estas fechas cuesta encontrar reunidos en un mismo lugar. Si te gusta la parte de compras con sentido, es probablemente la mejor ocasión del año en Lanzarote, y encaja con lo que recogemos en la guía de la isla.
Cómo llegar y qué tener en cuenta
Mancha Blanca está en el municipio de Tinajo, en el interior norte de la isla, cerca de Timanfaya. En coche se llega desde cualquier punto de Lanzarote en poco tiempo, porque la isla es pequeña.
Lo que cambia esos días es el aparcamiento, no la distancia. Con la isla entera subiendo al mismo pueblo, lo razonable es llegar con margen y contar con caminar un tramo. Si vas la víspera, ten en cuenta que muchos romeros hacen el camino a pie por la carretera, y eso condiciona el tráfico.
Dos avisos prácticos:
Calzado cerrado. Si te sumas al camino, no es asfalto todo el rato.
Algo de abrigo ligero para la noche. Estás en el interior y a cierta altura, y en septiembre refresca cuando cae el sol.
No damos aquí horarios ni programa detallado, y es a propósito: el programa se publica cada año y cambia. La referencia buena es la del ayuntamiento de Tinajo, y nuestra agenda recoge los actos según se confirman.
Si vienes de fuera
Es una fiesta a la que se puede ir sin ser de aquí, y no vas a desentonar. No hay entrada, no hay recinto cerrado y no hay nada que reservar.
Lo único que conviene entender es que esto no es un espectáculo montado para el visitante. Es el día grande de una isla, con gente que sube porque su familia lleva generaciones subiendo. Se agradece la misma actitud que en cualquier otra: mirar, participar si te apetece, y no ponerte delante en los momentos religiosos.
Si esta te sabe a poco, en el archipiélago hay más fiestas de este calibre. La de la Virgen de Candelaria en Tenerife es la más grande de todas, y funciona con la misma lógica: una isla entera moviéndose hacia un mismo sitio.
Y si vas a estar en Lanzarote esos días y quieres aprovechar el viaje, en qué ver en Lanzarote tienes el resto de la isla, que precisamente esos días está bastante más tranquila de lo normal.
Foto de portada: Dguendel, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons.
