
La Suelta del Perro Maldito de Valsequillo: qué es y cuándo ir
Casi todas las imágenes de San Miguel Arcángel del mundo se parecen: el arcángel de pie, la espada en alto y, bajo sus pies, un dragón vencido.
La de Valsequillo no. Bajo sus pies hay un perro.
Ese detalle, que se le pasa por alto a casi todo el que entra en la iglesia, es el origen de la noche más rara y más recordada del calendario festivo de Gran Canaria.
Un San Miguel con un perro a los pies
La imagen la esculpió Luján Pérez en 1804, el mismo imaginero que llenó de tallas las iglesias del archipiélago. En lugar del dragón habitual, puso a los pies del arcángel un perro como representación del mal.
No sabemos qué le llevó a esa decisión. Sí sabemos qué pasó después, y eso es lo interesante: la gente del pueblo miró esa figura y construyó a partir de ella una historia propia.
Si te interesa cómo se forman estas tradiciones en las islas, lo tratamos en la guía de fiestas y romerías de Canarias.
La leyenda, y por qué la noche importa
Lo que se contaba en el pueblo era esto: la noche de San Miguel, el diablo, en forma de perro, se suelta de las cadenas con las que el arcángel lo tiene sujeto. Y sale a la calle.
En las versiones más antiguas no sale solo. Anda por el pueblo acompañado de brujas y de espíritus, en una mezcla de miedo, ritual y batalla entre el bien y el mal que no tiene nada de dulce.
Esa es la clave para entender por qué la fiesta es a medianoche y no a mediodía. No es una decisión de programación. Es que la historia solo funciona de noche.
Qué pasa exactamente a medianoche
En los años ochenta el pueblo recuperó aquello en forma de espectáculo de calle. En 2026 se celebra la 40ª edición.
Cuando el reloj marca las doce, se apagan las luces de todo el municipio. Y empieza:
Un diálogo entre un ángel bueno y un ángel malo, que precede a la aparición.
Después sale el Perro Maldito: un perro rojo enorme, con cuernos, que recorre las calles lanzando maldiciones.
Alrededor, música en directo, personajes de gran altura, efectos especiales y acrobacias.
Termina con la victoria del Bien, que es como termina siempre.
Dura algo más de cuarenta y cinco minutos y lo sacan adelante más de cien vecinos. Es en la Plaza de San Miguel y alrededores, y es gratis.
El error de fecha que te puede costar la noche
Aquí conviene ir despacio, porque es fácil equivocarse y no hay segunda oportunidad hasta el año que viene.
Los carteles y buena parte de la prensa anuncian la Suelta el 28 de septiembre. El programa oficial lo dice de otra manera: "Valsequillo, 28 de septiembre, 12:00 de la noche".
Las doce de la noche del 28 son, en el reloj, las 00:00 del 29.
Dicho de otro modo: si vas la noche del domingo 27 al lunes 28 pensando que llegas a tiempo, llegas un día antes y no hay nada. La noche buena es la del lunes 28 al martes 29, que es la víspera de San Miguel, cuyo día es el 29.
Después de la Suelta, esa misma madrugada, sobre la 01:00 hay fuegos artificiales en los alrededores de la Montaña del Anís y verbena en la Plaza Tifariti hasta la madrugada.
El resto de las fiestas, que duran casi un mes
La Suelta es la noche famosa, pero las fiestas de San Miguel van del 11 de septiembre al 4 de octubre. Algunos puntos del programa de 2026:
11 de septiembre, 19:00: eucaristía y Solemne Bajada de San Miguel, en la iglesia. Es la apertura.
11 de septiembre, 20:30: lectura del pregón, en la Plaza de San Miguel.
Del 14 al 27 de septiembre: exposición de los carteles de la Suelta desde 1990, en el Teatro Cronista Oficial. Cuarenta años de carteles seguidos es, en sí mismo, un recorrido por cómo ha cambiado la fiesta.
27 de septiembre, 12:00: Encuentro Insular de Bandas, en la Plaza Tifariti.
29 de septiembre: Día de San Miguel, con función solemne y, por la tarde, carreras de caballos en la carretera general.
4 de octubre, 12:30: procesión cívico religiosa, que cierra.
Los horarios concretos de cada día están en el programa oficial del ayuntamiento, y conviene mirarlo esos días porque los actos se ajustan.
Cómo ir, y con qué contar
Valsequillo está en el interior de Gran Canaria, en la medianía, y ahí hay dos cosas que la gente subestima.
La primera es la carretera. Se sube por vías de montaña, estrechas y con curvas, y esa noche van llenas. La segunda es que el pueblo entero se queda a oscuras para el espectáculo: no es un apagón simbólico de la plaza, es el municipio. Una linterna en el bolsillo no sobra, y menos si aparcaste lejos.
Cuenta también con el frío. La medianía no es la costa, y a las doce de la noche a finales de septiembre se nota.
Para ver qué más hay esos días en el resto de las islas, está la agenda, y si estás planificando el mes entero, en Canarias en septiembre contamos qué esperar. La otra gran fiesta de Gran Canaria de estas fechas, unas semanas antes, es la Virgen del Pino de Teror.
Foto de portada: Bengt Nyman, CC BY 2.0, Wikimedia Commons.

