Guachinches, bochinches y algo más: dónde comer casero en cada isla canaria
i24Esther11 de julio de 2026

Guachinches, bochinches y algo más: dónde comer casero en cada isla canaria

En Tenerife todo el mundo sabe lo que es un guachinche: una casa que abre para vender el vino de cosecha propia y, con él, unos platos caseros de los de siempre. Pero el guachinche es tinerfeño, y cuando saltas a otra isla el nombre cambia, aunque la idea sea la misma. En Gran Canaria le dicen bochinche; en Lanzarote, el sitio de comer casero es el teleclub del pueblo; en Fuerteventura, La Palma, La Gomera o El Hierro son casas de comida y bodegones con su propio carácter. Esta es la guía de esa comida de verdad, isla por isla, con sitios reales donde encontrarla.

El comer casero, isla por isla

La receta se repite en todas partes: producto local, cocina de casa, vino del país y una mesa donde nadie tiene prisa. Lo que cambia es el nombre y algún matiz.

Tenerife: el guachinche

El original. El guachinche nació en las medianías del norte, en zona de viñas, cuando las familias abrían la casa para vender su vino acompañado de comida sencilla. Hoy están regulados: sirven su propio vino y una carta corta, muchas veces de temporada. Si quieres la ruta completa por zonas, la tienes en la guía de guachinches de Tenerife por zonas, desde el Valle de La Orotava hasta el sur.

Gran Canaria: el bochinche

En Gran Canaria, el primo del guachinche se llama bochinche, con una tradición algo más conservadora y, a menudo, una carta un poco más amplia. Entre viñedos, en Santa Brígida, está el Bochinche Los Lirios, con el vino de la casa a pie de viña; y en la Vega de San Mateo, el Bochinche La Montaña mantiene las garbanzas, el queso y la carne a la brasa de siempre.

Carne a la brasa en un bochinche de Gran Canaria

Foto propia.

Lanzarote: el teleclub

Lanzarote tiene una fórmula propia y curiosa: los teleclubs. Nacieron como centros sociales de pueblo y hoy son bar-restaurantes vecinales donde se come casero y barato. El Teleclub de Tao es de los más queridos, con platos lanzaroteños como el caldo de mijo, raciones generosas y, muchas veces, sin carta escrita: se pregunta lo que hay. Abren a mediodía y cierran pronto, así que ve temprano.

Fuerteventura: casas de comida majoreras

En Fuerteventura a veces se usa también la palabra guachinche, pero lo suyo son las casas de comida de cocina majorera: queso majorero, carne de cabra, puchero. En Pájara, Casa Isaitas es una parada imprescindible, con su patio con encanto; y en Villaverde, El Horno sirve la Fuerteventura de interior, la de las cabras y el queso, lejos de la playa.

La Palma: bodegones con vino propio

En La Palma la tradición vive en los bodegones y casas de comida. El más singular es el Bodegon Tamanca, en Las Manchas, donde se come dentro de una cueva excavada en la roca, con vino de bodega propia. Y en el norte, en Barlovento, El Asador del Campesino es una casa de comidas siempre llena, con platos canarios a precios muy populares.

La Gomera: la casa de comidas de montaña

La Gomera no tiene guachinches, pero sí una joya: en el caserío de Las Hayas, junto a Garajonay, Casa Efigenia lleva más de medio siglo con una cocina gomera tradicional, casera y naturalmente vegetariana, hecha con lo que da la tierra. Potaje, queso con sus salsas, gofio escaldón, almogrote. Un clásico para bajar el ritmo.

El Hierro: la cocina casera herreña

En la isla más pequeña, la comida de siempre tiene nombre propio: Restaurante La Pasada, en Guarazoca (Valverde), es referencia desde el año 2000. Piña rellena, lapas asadas, queso frito herreño, carnes y pescado fresco, con vino de la isla. No aceptan reservas y se llena rápido, así que ya sabes: temprano.

La Graciosa y las islas pequeñas

En La Graciosa no hay guachinches ni bochinches: lo que manda es el pescado fresco recién llegado del mar, en los pequeños restaurantes de Caleta del Sebo. Otra forma, igual de auténtica, de comer local en Canarias.

Qué esperar en un guachinche o un bochinche

Para que la primera vez no te pille de sorpresa, un par de claves que se repiten en casi todas las islas:

  • Temporada y horarios. Muchos sitios tradicionales abren solo cuando hay vino de la casa, o funcionan sobre todo a mediodía y cierran pronto.

  • Efectivo y sin reserva. Bastantes solo aceptan efectivo y no cogen reserva: se entra por orden de llegada, y los fines de semana se llenan.

  • Carta corta, mesa compartida. No esperes una carta enorme: lo bueno es lo de siempre, bien hecho, para compartir.

  • El vino del país. En guachinches y bochinches, el vino de cosecha propia es el origen de todo. Pruébalo.

Croquetas caseras en una casa de comidas canaria

Foto propia.

¿Sabías que? Según la Academia Canaria de la Lengua, «bochinche» es en realidad la forma más antigua y conservadora, y de ella procede «guachinche», la palabra que se generalizó en Tenerife. Es decir, el bochinche grancanario no es una copia del guachinche: si acaso, es al revés.

Come donde comen los de aquí

Cambie el nombre que cambie (guachinche, bochinche, teleclub, casa de comidas o bodegón), la idea es la misma en toda Canarias: producto local, cocina de casa y una mesa sin prisa. En islas24 tienes las fichas de cada sitio, con su ubicación y horario, para que encuentres el tuyo estés en la isla que estés. La comida canaria de verdad casi siempre está al final de un camino de tierra, se llame como se llame.