
Fiestas y eventos en Tenerife: qué se celebra en cada temporada
Hay una idea que se repite en las guías: que Tenerife es una isla de playa. Lo es. Pero si preguntas a alguien que vive aquí cuál es el mejor momento del año, no te va a hablar del tiempo. Te va a decir un mes, y ese mes casi siempre tiene una fiesta dentro.
Esta guía es un mapa del calendario: qué se celebra, cuándo, y —sobre todo— en qué se diferencia una romería de un baile de magos, porque son cosas distintas y casi nadie lo explica.
El calendario no es plano: tiene dos picos
Conviene saberlo antes de organizar el viaje. En Tenerife se celebra algo casi todas las semanas, pero la intensidad no se reparte igual:
Febrero y marzo: el carnaval lo ocupa todo.
Agosto: el mes de las fiestas patronales y las romerías. Es, con diferencia, el más denso del año.
El resto del año hay actividad constante, pero de otra escala: conciertos, mercadillos, fiestas de barrio, celebraciones religiosas locales.
Invierno: el carnaval
El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife es el evento más grande de la isla y uno de los mayores del mundo. Se celebra entre febrero y marzo (la fecha se mueve con la Cuaresma), y no es una sola noche: son semanas de programa, con la cabalgata anunciadora abriendo la calle y actos paralelos durante todo el ciclo, incluido el carnaval inclusivo.
Lo que sorprende al visitante que llega por primera vez: el carnaval de calle no se parece al de escenario. Las galas se ven por televisión, pero lo que llena la ciudad es la gente disfrazada caminando por las calles hasta la madrugada.
Un detalle práctico. Si vas a Santa Cruz en carnaval, el alojamiento se agota con meses de antelación y el tráfico se corta. Muchos visitantes se quedan en el norte o el sur y suben en guagua reforzada.
¿Sabías que...? El carnaval no es solo de Santa Cruz. Puerto de la Cruz e Icod de los Vinos tienen los suyos, con carácter propio, y en muchos pueblos hay carnaval de barrio en fechas distintas para no coincidir.
Primavera: la parte más tranquila
Es la temporada con menos fiestas grandes, y por eso mismo la mejor para quien busca la isla sin multitudes.
Se celebran la Semana Santa, con procesiones especialmente cuidadas en La Laguna, las Cruces de Mayo, y el Corpus Christi, cuya expresión más conocida son las alfombras de flores y arena volcánica de La Orotava. Son celebraciones de fecha móvil, ligadas al calendario litúrgico, así que conviene comprobar el año concreto.
Verano: agosto es el mes
Aquí está el verdadero pico del calendario. Entre finales de julio y principios de septiembre casi todos los municipios celebran sus fiestas patronales, y muchos coinciden.
El 14 y 15 de agosto, Candelaria concentra lo más multitudinario: la Virgen de Candelaria es la patrona de Canarias, y miles de peregrinos llegan andando desde otros municipios. El acto que no se parece a ningún otro es la ceremonia guanche y el rito del hallazgo de la Virgen, que se representa en la playa con vestuario, fuego y cientos de participantes. Alrededor hay más actos, como la ofrenda floral atlética. Si te preguntas de dónde viene ese mundo guanche que se representa allí, lo contamos en los nueve territorios en que se dividía Tenerife antes de la conquista.
Ese mismo mes se llenan los pueblos del norte y del sur:
Fiestas del Santísimo Cristo del Lomo Colorado (Tacoronte), del 6 al 10 de agosto
Noche en Blanco de Los Silos, con el comercio abierto y la calle convertida en escenario
XX Encuentro de Siega Tradicional «Diego Pérez» y Ruta del Cereal en Icod el Alto, donde se siega a mano con hoces como se hacía antes
Fiestas del Coromoto en La Laguna, una semana entera de programa de barrio
Y las romerías de San Roque, que se celebran el mismo santo en municipios distintos: Garachico, La Laguna y Vilaflor.
Otoño e invierno temprano
Septiembre trae las Fiestas del Cristo de La Laguna, de las más importantes del calendario tinerfeño, con feria, conciertos y fuegos artificiales.
En noviembre llega San Andrés, que en el norte tiene dos costumbres muy distintas: la apertura del vino nuevo en las bodegas de Icod y La Guancha, y los niños bajando las calles empinadas sobre tablas de madera. Y a finales de octubre, los Finaos: la versión canaria de la noche de difuntos, con castañas, anís y canciones, anterior al Halloween importado.
Romería, baile de magos, verbena: no son lo mismo
Esta es la parte que casi ninguna guía explica, y la que más te va a servir si te invitan a algo.
La romería es una procesión festiva. Sale una imagen religiosa acompañada de carretas decoradas, ganado, agrupaciones folclóricas y cientos de personas vestidas de mago. Se camina, se canta, y por el recorrido se reparte comida y vino a quien pasa. Es de día, dura horas y es profundamente local: la mayoría de los que van se conocen. En nuestra agenda hay romerías de Arafo, Charco del Pino, Chiguergue y la romería barquera de Abades, que en vez de carretas usa barcas.
El baile de magos es la fiesta de después, o de la víspera: música folclórica, parrandas, comida canaria y baile hasta tarde, con vestimenta tradicional. «Mago» aquí no significa ilusionista: es el campesino canario, y el traje es el suyo. Hay bailes de magos en Buenavista del Norte, Garachico, La Guancha, Vilaflor, Chiguergue y Fasnia.
La verbena es la más sencilla de las tres: baile popular al aire libre con orquesta, normalmente de noche y en la plaza del pueblo. No hay traje ni procesión. Es el cierre habitual de casi cualquier fiesta patronal.
Y hay una cuarta que no es fiesta pero se siente igual: la luchada, un encuentro de lucha canaria, el deporte tradicional de las islas, que se disputa en terreros de arena y forma parte del programa de muchas fiestas de agosto.
Si te invitan, ve. Ninguna de estas celebraciones está montada para turistas. Eso es exactamente lo que las hace valiosas, y también lo que exige un poco de respeto: pregunta antes de fotografiar de cerca, y si te ofrecen comida o vino en una romería, acéptalo. Es el gesto, no el trámite.
¿Y qué me pongo? La duda es razonable, porque en las fotos todo el mundo va vestido igual. La respuesta corta: a nadie se le exige el traje. En una romería o un baile de magos verás gente de calle sin ningún problema, y nadie te va a mirar mal por ir en vaqueros. Dicho esto, la mayoría de los vecinos sí va de mago, y si te apetece acompañar el ambiente, con una camisa sencilla, un pañuelo al cuello y evitar la ropa de playa ya estás perfectamente. Lo que sí desentona es el bañador y las chanclas: no por norma, sino porque es una fiesta de pueblo, no un chiringuito.
Cómo saber qué hay esta semana
El calendario cambia cada año, y muchas fechas son móviles. Por eso mantenemos la agenda de eventos actualizada, con las celebraciones de todas las islas, y una vista específica de Tenerife si solo te interesa esta.
Un consejo final, de los que solo se aprenden estando aquí: las fiestas se anuncian tarde. Muchos ayuntamientos publican el programa detallado una o dos semanas antes, y los horarios cambian. Si vas a viajar por una fiesta concreta, comprueba el programa unos días antes, no meses.
Tenerife tiene playa todo el año. Las fiestas, en cambio, tienen fecha. Y si haces coincidir el viaje con una, vas a ver una isla que no aparece en ninguna postal: la que se organiza sola, se viste, cocina para el vecino y baila en la plaza hasta que sale el sol.
Foto de portada: Koppchen, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons.


