
Garajonay: el bosque que sobrevivió a su propia era
Subes desde la costa de La Gomera con veintitantos grados y sol, y a los veinte minutos de curvas estás dentro de una nube, entre árboles cubiertos de musgo, con el suelo mojado y sin una sola gota de lluvia cayendo.
Eso es la laurisilva, y el Parque Nacional de Garajonay conserva la mejor muestra que queda de ella en el Viejo Mundo.
Un bosque que llegó tarde a nuestra época
La frase que mejor lo explica es esta: la laurisilva no es un bosque tropical trasplantado, es un superviviente.
Durante el Terciario, este tipo de bosque húmedo de hoja perenne cubría prácticamente toda la región mediterránea. Luego el clima cambió, la cuenca se secó, y el bosque desapareció de Europa y del norte de África.
En las islas no. Aquí, a determinada altura y en las vertientes de barlovento, las condiciones se mantuvieron lo bastante estables como para que sobreviviera. Lo que ves en Garajonay es un paisaje que en el continente lleva millones de años extinguido.
Por qué está mojado si no llueve
Aquí está el mecanismo, y entenderlo cambia la caminata.
Los vientos alisios traen aire húmedo del Atlántico. Al chocar con la isla, ese aire sube, se enfría y forma el mar de nubes, esa capa que se ve desde arriba como un océano blanco.
El bosque vive dentro de esa capa. Y no espera a que llueva: peina la niebla. Las hojas y el musgo interceptan las gotitas en suspensión, que se juntan, escurren por ramas y troncos y acaban en el suelo.
Es lo que se llama lluvia horizontal, y aporta una cantidad de agua que en muchos días supera a la de la lluvia normal. Por eso el suelo está empapado con el cielo despejado por encima.
Los números, y qué dicen
3.984 hectáreas, y el parque toca todos los municipios de La Gomera. Para una isla pequeña, eso es una proporción enorme.
Parque nacional desde el 25 de marzo de 1981, el cuarto de Canarias.
Patrimonio de la Humanidad desde 1986.
Alto de Garajonay, 1.487 metros, el punto más alto de la isla. La cota mínima del parque son 650 metros, en el caserío de El Cedro.
Ese último dato es el más revelador: el parque empieza a 650 metros porque por debajo de esa altura el bosque no se sostiene. La laurisilva no ocupa la isla entera, ocupa una franja.
Cómo visitarlo sin equivocarte de día
El error más común es elegir el día soleado. Tiene lógica, y es justo al revés:
El bosque se ve mejor con niebla. Con sol pleno es un bosque bonito; con la nube dentro, es otra cosa. Si vas a elegir, elige el día gris.
Arriba hace bastante más frío que en la costa, y la humedad lo acentúa. La diferencia con la playa puede ser de diez grados largos.
El suelo resbala. Musgo, raíces y piedra húmeda todo el año, también en verano.
El centro de visitantes está en Juego de Bolas, fuera del parque, y merece la parada antes de entrar.
La zona de El Cedro es la más agradecida para una primera caminata, y desde el Alto de Garajonay, en un día limpio, se ven las islas vecinas por encima del mar de nubes.
Para organizar el resto del día en la isla, tienes la guía de qué ver en La Gomera. Y si quieres comparar, la laurisilva de Anaga, en Tenerife, es el mismo tipo de bosque en otra isla y con otro carácter.
Fuentes
Datos del Parque Nacional de Garajonay: 3.984 hectáreas, declaración como parque nacional el 25 de marzo de 1981, inscripción como Patrimonio de la Humanidad en 1986, Alto de Garajonay a 1.487 metros y cota mínima de 650 metros en El Cedro.
Justificación de la declaración: la mejor muestra conocida de laurisilva del Viejo Mundo, bosque relicto del Terciario.
Foto de portada: Parque Nacional de Garajonay, La Gomera. Fotografía: Николай Максимович, CC BY 3.0, Wikimedia Commons.

