
Qué ver en Tenerife: los lugares imprescindibles
Hay islas que se recorren en un día. Tenerife no es una de ellas. En apenas 80 kilómetros de punta a punta cabe el pico más alto de España, un bosque de niebla que parece de otro tiempo, pueblos coloniales, acantilados de cientos de metros y un árbol que ya estaba aquí siglos antes de que nadie llegara a contarlo. La pregunta no es tanto qué ver en Tenerife, sino por dónde empezar.
Aquí no están todos los sitios (para eso tienes el mapa entero en islas24). Están los imprescindibles, ordenados por lo que te apetezca ese día: naturaleza, pueblos o planes en familia.
El Teide, el techo de España
Si solo pudieras ver una cosa, sería esta. El Parque Nacional del Teide corona la isla con 3.715 metros y es uno de los parques nacionales más visitados de Europa. Los guanches, los antiguos habitantes de Tenerife, creían que en su interior vivía Guayota, el demonio que había encerrado al Sol; por eso lo llamaban Echeyde, «el infierno». Hoy subes en teleférico casi hasta la cima y, si el cielo acompaña, entiendes por qué este es uno de los mejores lugares del mundo para mirar las estrellas. Un consejo práctico: sube con tiempo y con algo de abrigo. Arriba hace frío aunque abajo estés en bañador. Puedes consultar horarios y accesos del teleférico en la web oficial de Turismo de Tenerife.
Masca, Anaga y la isla verde
Al noroeste, escondido entre montañas, está Masca: un caserío diminuto al final de una carretera de curvas imposibles, asomado a uno de los barrancos más espectaculares de Canarias. Si te animas a bajarlo caminando, en nuestra guía del Barranco de Masca te lo contamos paso a paso.
Al noreste, el Parque Rural de Anaga es otro mundo: laurisilva, niebla y helechos, un bosque declarado Reserva de la Biosfera que sobrevive casi igual que hace millones de años, cuando cubría buena parte del Mediterráneo. Caminar por Anaga es, literalmente, viajar en el tiempo.
Pueblos con alma: La Laguna, Garachico e Icod
San Cristóbal de La Laguna, la antigua capital, es Patrimonio de la Humanidad: su trazado en cuadrícula sirvió de modelo para muchas ciudades de América. En Garachico, un pueblo que un volcán estuvo a punto de borrar del mapa en 1706, hoy te bañas en las piscinas naturales de El Caletón, formadas por aquella misma lava. Y en Icod de los Vinos te espera el Drago de Icod de los Vinos, el drago milenario y símbolo de la isla: un árbol que, según la leyenda, sangra savia roja, la «sangre de dragón» que buscaban los antiguos.
Para ir en familia
Tenerife es cómoda con niños. El Loro Parque, en Puerto de la Cruz, está considerado uno de los mejores zoológicos del mundo; el Siam Park, en el sur, encabeza año tras año los rankings de mejores parques acuáticos del planeta. Para ver animales de cerca sin salir del plan familiar, el Jungle Park es otra apuesta segura. Y para una tarde diferente, las Pirámides de Güímar mezclan misterio y etnografía en un jardín junto al mar. Si buscas rincones menos conocidos del sur, qué ver en Punta de Abona te da algunas ideas.
Cómo organizar la visita
Tenerife se divide, a grandes rasgos, en dos mundos: el norte, verde, húmedo y de pueblos; y el sur, seco, soleado y de playas. Lo ideal es no elegir: dedica un par de días a cada lado. El coche es casi imprescindible para llegar a los mejores rincones, y muchos de ellos están, como casi todo lo bonito de la isla, al final de una carretera estrecha.
En islas24 tienes cada uno de estos lugares con su ubicación, sus horarios y cómo llegar, para que montes tu ruta sin sorpresas. Elige por dónde empezar y deja que la isla haga el resto.